lunes, 17 de agosto de 2009

ACEITE Y VINAGRE… ¿O VINAGRETA?

La prensa del fin de semana editorializó respecto a un proyecto de ley, presentado por el Partido Regionalista Independiente (PRI) en 2008 y que fuera aprobado en la Cámara de Diputados con el apoyo de la Concertación. El fundamento a esta eventual prohibición de publicar los resultados de las mediciones, en fechas inmediatas a las elecciones mismas, dice relación con la influencia que estos ejercen sobre la ciudadanía de voto indeciso además de facilitar acuerdos funcionales en el nivel de las dirigencias políticas, disminuyendo el valor del diálogo político.

Baste solo ver los efectos de los resultados del Estudio Nacional de Opinión Pública del Centro de Estudios Públicos (CEP) del mes de Junio de 2009, en que tres pre candidatos (Jorge Arrate, Alejandro Navarro y Adolfo Zaldívar) consiguieron el 1% de las intenciones de voto. El primer síntoma lo dieron los comandos de Arrate y Navarro, que iniciaron conversaciones para buscar acuerdos respecto a unificar los esfuerzos en una candidatura única.

Recientemente miembros de la directiva del PRI, encabezados por su presidente Jaime Mulet, daban a conocer la relevancia que podría tener la “bajada” de su pre candidato Adolfo Zaldívar y la necesidad de negociar con otras candidaturas. En esa perspectiva se habrían iniciado acercamientos al comando de Frei así como al de Marco Enríquez-Ominami.

La respuesta del pre candidato independiente no se hizo esperar, rechazando la propuesta por las diferencias valóricas y programáticas que existen entre ambas posturas. En este sentido, vale mencionar el rasgo de coherencia mostrada en el rechazo, misma actitud que sostuvo este comando respecto a la aproximación del Partido Radical Social Demócrata (PRSD) durante su crisis con la Concertación: los eventuales acuerdos deben realizarse sobre objetivos de gobierno, por perspectiva política y no sobre cupos parlamentarios.

Incluso si así no fuera y fuese mirado en términos de cálculos políticos, la relevancia de la candidatura del PRI es muy menor en términos de intención de voto y difícilmente inclinaría la balanza a favor de Marco Enríquez, cuyo tercer lugar en las elecciones de Diciembre, parece ser lo más viable. Dada la cercanía de los votos de Frei y Piñera, sería más importante para la posición final en diciembre de la candidatura de la Concertación, pese a que fuese expulsado de la Democracia Cristiana.

Quizás lo más delicado para Zaldívar es que la existencia política del PRI puede depender de la reelección de sus diputados y de su propio cupo senatorial, y en este minuto no representa claras ventajas para ninguna de las actuales candidaturas presidenciales.

Pero... se han visto muertos cargando ataúdes.

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